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Esta es la propuesta de un Grupo de Trabajo coordinado por el IFV en el que participó nuestro laboratorio: la aplicación de minimis para el análisis de residuos de pesticidas en el vino.
La presencia de residuos de pesticidas en el vino se ha convertido en un tema cada vez más delicado.
Además de los controles ya realizados en el marco de la certificación de vinos orgánicos, están surgiendo nuevas necesidades en el sector, como los proyectos de una etiqueta de "No Residuos" y los productores en proceso de certificación ambiental.
Los consumidores esperan vinos sin residuos, sin embargo, desde un punto de vista analítico el "0" no existe.
Hasta la fecha no existen criterios reconocidos y armonizados para interpretar los resultados analíticos que permitan decidir sobre este tipo de etiqueta.
Los laboratorios están utilizando métodos analíticos cada vez más eficientes que permiten alcanzar límites cada vez más bajos de cuantificación (LQ) y límites de detección (LOD).
Los valores de LQ se utilizan a menudo para sustituir la noción de "0", pero pueden ser muy heterogéneos de un laboratorio a otro, lo que da lugar a interpretaciones que pueden diferir.
El objetivo de este grupo de trabajo es armonizar la interpretación de los residuos de plaguicidas en el vino.
Para ello se ha propuesto un nuevo valor: el "minimi".
Un minimi es un valor analítico por debajo del cual se consideraría que una sustancia está ausente del producto. Este valor es diferente del límite de detección y del límite de cuantificación relativo al rendimiento analítico del método y no está relacionado con un límite reglamentario o un valor toxicológico que se definen mediante los LMR (Límites Máximos de Residuos) y las IDA (Ingesta Diaria Admisible).
Los valores de minimis son valores basados